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Tostas de champiñones

“Las mentes brillantes manejan ideas; las mentes corrientes hablan de actualidades; las mentes mediocres hablan de los demás.”

Anónimo 
Personaje desconocido
Hoy vengo con una receta que puede servir como aperitivo o como entrante rápido y fácil. Se trata de una tosta de champiñones. Esta receta la tengo desde hace más de veinte años y pertenece al fichero “Comer bien”, de Sarpe, de fichas coleccionables que salían de seis  en seis en entregas semanales que completé poco antes de casarme.

Para tres tostas he necesitado:

  • Tres rebanadas de pan de molde.
  • Media taza de bechamel de consistencia media.
  • Unos 200 gramos de champiñones rehogados ( los tenía de fondo de nevera. Si no se tienen, se deberán rehogar previamente en un poco de aceite)
  • Un poco de queso rallado para espolvorear.
  • Sal, pimienta, nuez moscada.

Elaboración:

    1. He puesto a tostar las rebanadas de pan en la tostadora
    2. Mientras, he preparado la bechamel, calentando en una sartén medio vaso de leche, añadiendo una cucharada de roux, un poco de sal, una pizca de pimienta y la nuez moscada rallada, y dándole un par de vueltas. Si no se tiene roux preparado en la nevera, la bechamel se hace calentando en una cucharada de aceite una cucharada de harina, dándole unas  vueltas e incorporándole la leche caliente al tiempo que se remueve. Antes la hacía así, pero desde que tengo roux en la nevera lo tengo mucho más fácil y además sale sin grumos, garantizado.
    3. Añado los champiñones a la sartén donde he hecho la bechamel y remuevo.
    4. Coloco la bechamel con los champiñones sobre las tostadas de pan de molde, le echo el queso rallado por encima y gratino unos minutos hasta que éste se funda.
    5. Justo antes de servir, le echo un poco de perejil picado.
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Champiñón

El champiñón es un hongo que podemos encontrar tanto silvestre como cultivado, aunque éste último es el más fácil de encontrar en el mercado y, por lo tanto es el más consumido. Podemos comprar el champiñón cultivado a granel o en bandejas envasadas, ya sea entero con su pie, o ya cortado laminado. El laminado es más fácil de utilizar porque ya está listo para cocinar, sin embargo yo prefiero comprarlo entero, no me molesta para nada laminarlo en casa, incluso me gusta porque me impregno de aroma mientras los voy cortando.

En cuanto a comprarlos a granel o envasados, como no siempre voy al mercado donde los suelo encontrar bien frescos y convenientemente preservados tapados y en frío, suelo comprarlos envasados en bandeja de porespan, así me aseguro que se han preservado del aire casi desde su recolección y además la fecha caducidad que suele llevar me indica su frescura.

Es importante lavarlos bajo el grifo ( no sumergidos ) y secarlos bien antes de cocinarlos, y nunca pasarnos de cocción, pues se ennegrecerán tontamente y perderían textura. Si los queremos guardar precocinados como base para otras preparaciones, los envasaremos muy poco rehogados. Ya se acabarán de hacer en el momento que los vayamos a consumir.

Se adaptan perfectamente al fondo de nevera o congelador, ya que es un ingrediente ideal para añadir a arroces, guisos, revueltos, tortillas. En tal caso se rehogarán brevemente en un poco de aceite y, si se desea,  con ajo y  se tienen que envasar en un tupper bien hermético con el mínimo de aire posible en el momento de retirar del fuego, cerrando bien la tapa para que haga bien el vacío y en cuanto esté a temperatura ambiente, guardar en nevera si se quiere consumir en pocos días o en el congelador si no sabemos cuándo lo consumiremos. La descongelación se hará preferentemente en la nevera, o en caso de necesidad en el microondas, sin pasarnos de tiempo ya que una vez descongelados empezarán a cocerse. Si se van a consumir en revuelto, guarnición o tortilla, se puede desechar el jugo que suelta una vez descongelado, pero si lo queremos añadir a algún guiso, se hará con todo su jugo, ya que le aportará un sabor delicioso.

Fuente  sobre  conservación : “Bajo cero” de Cristina Galiano

Plaza Janés ISBN 84-01-37762-5

 

El valor nutricional del champiñón puede variar según se trate de un hongo silvestre o de cultivo, pero por lo general es un alimento altamente remineralizante, con un gran contenido en Fósforo, Magnesio y Potasio y con un  gran poder antioxidante gracias a su alto contenido en Selenio. Poseen también pequeñas cantidades de vitaminas A, C, B1 y D. El champiñón es un alimento con un contenido calórico muy bajo ( apto para dietas de adelgazamiento ) y una importante cantidad de fibra no soluble, que nos aporta sensación de saciedad. Su contenido en grasas es apenas apreciable y, la poca que contiene es saludable, libre de colesterol.

El champiñón es originario de Francia, cuyo cultivo se remonta al siglo XVIII. Hoy en día la facilidad de su cultivo y su valor en la cocina hace que sea una de las setas más cultivadas y consumidas.

Fuente: En buenas manos.

Hay una curiosidad que aún no he probado, pero que me llamó mucho la atención hace años.  Tengo un libro de naturaleza dirigido a los niños en el qui viene un artículo muy interesante sobre cómo cultivar champiñones en el sótano de casa. Para aquellos que dispongan de un sótano aunque sea pequeño, con un rinconcito libre, les trascribo un resumen del artículo:

Cultivar champiñones en el sótano.

Hay que tener un sótano bien oscuro a temperatura constante i, sobre todo, sin corrientes de aire.

Necesitamos el siguiente material:

  • Estiércol de caballo en descomposición ( fácil de encontrar en centros de jardinería, perfectamente envasados y sin olor desagradable)
  • Tierra vegetal para trasplantar ( también en centros de jardinería)
  • Una cubeta honda
  • Una botella grande de plástico ( las típicas del agua)
  • Un termómetro.
  • Dos o tres tiras de tela.
  • Esporas de champiñón de París ( si no se encuentran, se pueden utilizar las esporas recogidas de champiñones de París bien grandes y abiertos)
  • Guantes para manipular el estiércol ( también recomienda estar vacunado contra el tétano)

Preparación de la cubeta:

  • Coloca una capa de estiércol de al menos 30 cm en el fondo de la cubeta. Producirá de manera natural el calor necesario para que se desarrollen las esporas.
  • Mezcla las esporas con la tierra vegetal ( una capa de 5 a 10 cm) Después se estiende esta mezcla por encima del estiércol de la cubeta.
  • Colocar la cubeta en el rincón más oscuro del sótano.
  • Con cuidado se recorta el cuello de la botella de plástico y se llena de agua. Se mojan las tiras de tela, se mete un extremo dentro de la botella y el otro sobre la tierra vegetal para que esté húmeda. No se regará nunca.
  • Se coloca un termómetro en la tierra para verificar que se mantiene caliente.
  • Entre 4 semanas y dos meses después empezarán a salir unos puntitos blancos que se convertirán rápidamente en deliciosos champiñones.

Transcripción de “La gran enciclopèdia Fleurus Natura”

Panini España

ISBN 2-215-05216-3

Pollo con champiñones

Pollo con champiñones

“Estudia no para saber algo más sino para saber algo mejor.”

SÉNECA, Lucio Anneo
Filósofo latino.
Si hay algo que me ayude enormemente a la hora de comer bien, sano y equilibrado cada día y sin tiempo de cocinar por las mañanas porque salgo del trabajo a las dos, es tener platos medio o enteramente preparados, ya sea en el congelador o en la nevera, gracias al sistema cocinar una vez para varias. Es decir, cocino un plato entero o a medias y congelo o guardo en tuppers bien cerrados en el frigo las porciones que no me voy a comer en el acto y así tener platos preparados o listos para acabar a última hora cuando los vaya a menester.
El sistema que utilizo más es congelar los platos enteramente cocinados, rellenando tuppers justos acabados de hacer, enfriándolos lo más rápidamente posible y guardando en el congelador debidamente identificados para utilizar días, semanas o incluso meses más tarde.
También se pueden guardar en el congelador preparaciones básicas para combinar con otras ya guardadas, y obteniendo con ello platos distintos según la combinación que escojamos. Por ejemplo, he llegado del súper con una bandeja enorme de champiñones que no voy a utilizar de inmediato en su totalidad, pero que si la guardo en la nevera tal cual acabará por estropearse, y eso no interesa de ninguna manera. En este caso, aprovecho para saltear la bandeja entera de champiñones en una sartén o wok ( yo prefiero este último ) con un poquito de aceite y sal. Podemos sofreír del todo o separar unas cuantas raciones más al dente para guardar como fondo de nevera o congelador y así tenerlos a punto para acabar de cocinar cuando los añadamos a otros ingredientes o preparaciones básicas que teníamos ya guardadas, obteniendo así un risotto, una tortilla, un revuelto…. con la mitad del trabajo adelantado.
En esta ocasión, he aprovechado una porción de los champiñones y los he acabado de rehogar con una porción de pollo que guardé hace semanas en el congelador ( aproveché para cocer el doble del pollo que nos íbamos a comer ese día ) y que retiré una vez cocinado y antes de añadirle el último toque para comer al ajillo ( es decir, antes de añadirle el chorreón de vinagre que le da el toque final al plato ).
El resultado: Este riquísimo pollo con champiñones.
Pollo con champiñones

Risoto de champiñones y gambas ( Thermomix )

“Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.”
FRANCE, Jacques Anatole
Novelista y premio Nobel francés.

Este fin de semana está apretando el frío de lo lindo, por lo que apetece llevarse a la boca algo calentito. Como los platos de cuchareo que suelo tener en el congelador no hacen demasiado domingo, me he decidido por este risoto, que es una adaptación a los ingredientes que tenía en la nevera y el congelador, de los risotos buenísimos que he encontrado en el recetario de la Thermomix que llevo un mes visitando en busca del plato ideal.

Resulta que de la ternera que preparé ayer ( ya colgaré la receta en otra ocasión, que no tuve oportunidad de hacerle la foto ) me sobraron unos champiñones y pensé en añadirle unas gambas peladas congeladas que suelo siempre tener para estos menesteres y hacer un arroz de esos que quedan resultones y nos hace entrar en calor con poco trabajo y poca pasta.

Ingredientes para tres personas:

  • 1 cebolla pequeña.
  • 1 diente de ajo
  • 30 gramos de aceite
  • 50 gramos de vino blanco
  • ganbas peladas y champiñones laminados, unos 150 gramos en total
  • 200 gramos de arroz
  • 1 cucharada sopera de caldo concentrado de verduras
  • 1/2 litro de agua
  • 1 cucharada de queso rallado (opcional)

Elaboración en Thermomix:

Coloco en el vaso el aceite y caliento 1 minuto, temperatura varoma, velocidad cuchara. Le añado la cebolla y la troceo unos segundos a velocidad 5. Bajo los restos de las paredes con la espátula y lo pongo a sofreír 6 minutos a temperatura varoma, velocidad cuchara.

Añado los champiñones troceados, y los sofrío dos minutos a temperatura varoma, velocidad cuchara. Le añado el vino y la cucharada de caldo concentrado de ave y lo dejo cocer 6 minutos a temperatura varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara. Le coloco el cestillo a la tapa en lugar del cubilete para permitir que se evapore el alcohol.

Le añado el arroz y las gambas y lo remuevo unos segundos a velocidad 3 con el giro a la izquierda. Le añado finalmente el agua y lo dejo cocer 10 minutos, temperatura varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara. En el último minuto le añado la cucharada de queso rallado ( no siempre, hoy la temperatura exterior invitaba a darle un toque contundente al plato, pero por lo general no suelo echarle)

No le echo sal, porque el caldo concentrado de verduras ya tiene la sal suficiente que necesita el plato.

Buen provecho,

 Valoración nutricional por ración para la relación de alimentos y cantidades indicadas

Energía [kcal]
388
Calcio [mg]
37,4
Vit. B1 Tiamina [mg]
0,064
Proteína [g]
9,0
Hierro [mg]
1,4
Vit. B2 Riboflavina [mg]
0,10
Hidratos carbono [g]
56,3
Yodo [µg]
25,1
Eq. niacina [mg]
4,9
Fibra [g]
1,5
Magnesio [mg]
38,8
Vit. B6 Piridoxina [mg]
0,23
Grasa total [g]
12,6
Zinc [mg]
1,3
Ac. Fólico [µg]
21,1
AGS [g]
2,4
Selenio [µg]
11,5
Vit. B12 Cianocobalamina [µg]
0,30
AGM [g]
7,9
Sodio [mg]
1461
Vit. C Ac. ascórbico [mg]
1,9
AGP [g]
1,5
Potasio [mg]
239
Retinol [µg]
1,3
AGP/AGS Fósforo [mg]
182
Carotenos [µg]
1,5
(AGP + AGM)/AGS Vit. A Eq. Retinol [µg]
1,5
Colesterol [mg]
25,5
Vit. D [µg]
0,0013
Alcohol [g]
1,4
Vit. E Tocoferoles [µg]
1,6
Agua [g]
229

 

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