Gambas al ajillo.

Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.”

KING, Martin Luther
Activista del Movimiento por los Derechos Civiles.

Gambas al ajillo

Ésta es una de las recetas que preparo a menudo para picotear un sábado por la noche, sobre todo si tengo una buena barra de pan para mojar. No se tarda nada en preparar, sobre todo si se tienen a mano colas gambas peladas congeladas. Ya sé que no se puede comparar con unas gambas frescas peladas en casa, pero no siempre tenemos tiempo ni ganas de pelarlas, y el encima el presupuesto manda, aunque si alguien se quiere dar un homenaje, por qué no, un día es un día. Una vez peladas la preparación es exactamente igual.

Ingredientes:

   –  Medio quilo de colas de gamba congeladas.

   –  Dos dientes de ajo.

   – Dos guindillas picantes pequeñas o la punta de una grande.

   – Media cucharadita de pimentón dulce.

   – Una puntilla de pimentón picante ( si gusta muy picante, si no, con la guindilla es suficiente ).

   – Aceite de oliva virgen extra (AOVE).

   – Una pizca de sal.

   – perejil para espolvorear (opcional )

Preparación:

Lo que hago es laminar el ajo y añadirlo junto a la guindilla a una cazuela con un buen chorro de aceite. Lo pongo a calentar y cuando veo que las láminas empiezan a bailar, les añado las gambas descongeladas, o prácticamente descongeladas, ya acabarán en la cazuela. Le doy unas vueltas para que cojan color, le añado el pimentón y la sal,  retiro la guindilla ( si alguien la pesca sin querer se puede quemar la lengua ) y listas para servir. Se les puede espolvorear un poco de perejil picado por encima.

 Con una buena barra de pan recién hecho y una cervecita fría es un manjar de vicio.

Buen provecho.

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Pudding de manzana en microondas.

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.”

PICASSO, Pablo
Pintor y escultor español.

Este pudding lo vi en el blog de Goizalde y enseguida vi que tenía que probarlo. No tenía todos los ingredientes que usó ella en su receta y realicé alguna modificación ( en lugar de usar mantequilla y caramelo he usado aceite y miel ), aunque con resultados igualmente ricos.

Pudding de manzana

 

Ingredientes:

 

    – 100 ml. de leche

    – 4 rebanadas de pan de molde.

    – 4 manzanas golden ( un Kg aprox en total).

    – 150 gramos de azúcar moreno de caña.

    – 100 gramos de aceite suave.

    – 4 huevos.

    – media cucharadita de canela en polvo. – Miel para pintar el molde.

 

Elaboración:

 

 En primer lugar mojo las rebanadas de pan en la leche previamente templada en el microondas.

 He cortado las manzanas en gajos medio/finos y los he puesto en una cazuela de pyrex. Les he añadido el azúcar y el aceite,  he tapado la cazuela con su tapa ( yo uso cazuelas de pyrex con tapa para estos menesteres, pero se puede usar perfectamente cualquier recipiente apto para el microondas tapado con film ) y la he puesto en el microondas a máxima potencia durante 10 minutos.

Mientras, he batido los huevos con la canela.

Cuando la manzana ha estado cocida, le he añadido el pan remojado y desmigado y los huevos batidos. He mezclado todo el conjunto y lo he volcado sobre un molde bañado  con miel, lo he tapado y lo he metido en el microondas a máxima potencia durante 15 minutos ( depende del molde tardará más o menos, mejor quedarse corto, ir probando la textura, y añadiendo más cocción si fuera necesario )

He volcado el molde sobre el plato de servir y he dejado templar un poco antes de comerla. Fría también está buena, pero cuando llega la hora de la merienda no hay quien se espere a que enfríe nada.

 Buen provecho.

 

 

Costillas de cerdo con salsa agridulce.

“Hacer preguntas es prueba de que se piensa.”

TAGORE, Rabindranath
Poeta y filósofo indio.

Costillas de cerdo con salsa agridulce

Los efectos de la crisis ha hecho que se amplíen mi fines de semana y que me quede en casa todos los lunes hasta finalizar el año, y la buena suerte ha hecho coincidir este inicio de regulación con las vacaciones de colegio de mi hija, así que este verano se estrena de cocinillas bajo mi supervisión  ( no me lo tengo yo creído ni nada, si casi aprendo yo de ella ). A este paso pronto la contrato de colaboradora en el blog, aunque de momento se queda un tiempo de becaria a ver qué.

En anteriores ocasiones ya he publicado alguna receta de ella, como el sushi, y hoy le toca el turno a las costillas de cerdo con salsa agridulce, una receta que se buscó ella y que encontró en la página de Karlos Arguiñano.

Ingredientes para 4 personas:

  – 1’5 Kgs de costilla de cerdo en tiras.

  – Aceite de oliva ( AOVE )

  – Sal y pimienta

   Para la salsa agridulce:

   1oo gramos de salsa de tomate.

   50 ml de vinagre de arroz

   30 ml de vino blanco

   4 cucharadas de azúcar

    2 cucharadas de maizena

   agua.

Elaboración:

Ha precalentado el horno a 220º. Mientras,  ha limpiado bien las costillas del posible exceso de grasa, las ha cortado en tiras de unos 10 cm, más o menos, las ha salpimentado y las ha embadurnado bien de aceite de oliva. Las ha colocado en una fuente de horno y las ha horneado durante unos 20 minutos.

 

 

Mientras se hornean las costillas, ha preparado la salsa agridulce poniendo el azúcar, el vinagre de arroz, el vino blanco y la salsa de tomate en una cazuela. Aparte, diluye la maizena en un poco de agua fría, lo añade a la cazuela y lo deja reducir unos 2 minutos.

 

Reducción de la salsa agridulce

 

 

Con esta salsa agridulce ha pintado las costillas cuando faltaban cinco minutos para acabar la cocción.

 

 

El plato es delicioso, siempre que gusten, claro está, los sabores agridulces. Para mi gusto tal vez un poco demasiado dulce, aunque bueno de todos modos, y el arreglo está en ponerle una cucharada menos de azúcar y santas pascuas, ¿no?

A ver, ¿se está esmerando la becaria o no?

Buen provecho.

“Chicons au gratin” Endivias gratinadas.

“Un error reconocido es una victoria ganada.”

Anónimo
Personaje desconocido

Endivias gratinadas

Esta receta de endivias con bechamel gratinadas me la ha pasado una amiga belga, Lola, con la que mantengo contacto gracias a InterPals, una página con la que puedes contactar con gente alrededor del mundo y compartir idiomas, tradiciones, aficiones… Me interesé con el objetivo de practicar inglés con nativos de este idioma y ofrecer el mío a cambio, pero la verdad es que son muchas más las cosas que se pueden aprender, y he aquí la prueba, un plato rico, fácil, típico belga, ideal como entrante o como una buena tapa acompañada de una de sus fantásticas cervezas bien fresquita.

Ingredientes para dos personas.

    – dos endivias blancas. ( chicons )

   –  dos lonchas finas  de jamón cocido o pavo braseado.

   –  Una taza de bechamel

   –  Queso rallado.

Preparación:

Se cuecen las endivias en agua salada.

   He cocido las endivias previamente en agua salada durante 15 minutos y las he escurrido bien,

Enrollo las endivias en sendas lonchas de pavo braseado.

   He envuelto cada una en una loncha de pavo braseado, dejando la junta en la base para que no se abra en rollo.

   He preparado una bechamel calentando una taza de leche con sal, pimienta y nuez moscada a punto de ebullición y añadiéndole una cucharada de Roux bien frío ( espesa en cuestión de segundos y no quedan grumos ) . Si no se dispone de roux, la bechamel se realiza facilmente calentando un poco de aceite o mantequilla ( al gusto ), añadiendo una cucharada de harina, removiendo hasta que se tueste y añadiendo una taza de leche caliente, sal, pimienta y nuez moscada. En este caso, a diferencia de con el roux, se tiene que remover bien hasta que espese para evitar los grumos.

   He colocado las endivias en un plato apto para ir al horno, las he cubierto parcialmente con la bechamel ( no he cubierto del todo para obtener así un plato más ligero y en el que destacara el rollito de endivia y no su salsa ), he espolvoreado bien con queso rallado y he gratinado en el horno unos minutos hasta verlas doradas.

   Este plato también se puede realizar, si no nos gustan las endivias o no las tenemos a mano, con espárragos blancos,  corazones de alcachofa o alguna otra verdura que nos guste, aunque lo típico de Bélgica son las endivias o “chicons”. Si se realiza como lo he hecho yo, con poca cocción  y poca salsa, es un plato ligero en el que se aprecian bien los sabores y la textura de los elementos que lo componen. Me ha gustado mucho.

Buen provecho.

Coca de Sant Joan de crema y piñones.

“La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.”

VOLTAIRE, François-Marie Arouet
Escritor y filósofo francés.

Coca de Sant Joan

Es tradición en Catalunya celebrar la noche de Sant Joan entre familiares y amigos, ya sea en casa o en multitud de “revetlles” pupulares o fiestas privadas. El caso es que hay varios  elementos indispensables para que la celebración sea completa: una buena “foguera” y petardos si se trata de una celebración popular al aire libre, y la típica Coca acompañada de un buen cava fresquito.

En estas fechas, panaderías y pastelerías de toda Catalunya  se calcula que elaboran más de un millón de esta rica coca, aunque hay quien se anima a elaborarla en casa que, aunque sea algo más laborioso que ir a la panadería de la esquina, sin duda es la opción más gratificante. De cocas hay de muchísimas variedades, pero la que a mí me pierde es la que se hace  de briox, crema y piñones. Es el segundo año que la elaboro en casa y el resultado es espectacular, diría que mejor que las que siempre había comprado en la panadería del barrio  ( nunca en grandes superficies, que llegan a incluir un sinfín de conservantes )

Ingredientes:

       Masa madre:

  • 100 gramos de harina de fuerza.

  • 100 ml de leche a temperatura ambiente

  • 25 gramos de levadura fresca de panadería

    Todos estos ingredientes se mezclan en un bol la noche de antes y se guarda tapado en un lugar fresco, o mejor en el frigo.

       Coca:

  • 350 gramos de harina de fuerza ( puede que se necesite más )

  • 100 gramos de almendra molida

  • 45 gramos de leche

  • la masa madre

  • 100 gramos de azúcar

  • 80 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.

  • la ralladura de un limón.

  • una pizca de sal

  • unas gotas de esencia de vainilla y unas gotas de esencia de azahar.

  • crema pastelera

  • 50 gramos de piñones

  • unas guindas confitadas

               azúcar para espolvorear

       Crema pastelera:

        1/2 litro de leche

        100 gramos de azúcar

        3  yemas

        ralladura de 1 limón   

     unas gotas de esencia de vainilla

        gramos de maicena

       1 pizca de canela40



Elaboración: 

He empezado preparando la crema pastelera. He puesto la leche en el vaso de la Thermomix ( menos medio vaso ) con el resto de los ingredientes (excepto la maizena )  y programo dos minutos, 90º, velocidad 4. Aprovecho para disolver la maicena en el medio vaso de leche reservado.

Finalizado el tiempo, añado la maizena disuelta y programo 10 minutos, 90º y velocidad 4.

Reservo en un recipiente cubierta con film transparente en contacto con la crema para que no forme película. Una vez frío conservo en el frigo hasta el momento de utilizar.

Mientras se templa la crema, preparo el briox, mezclando en el vaso de la Thermomix la leche con un pellizco de sal, la ralladura de limón, el azúcar, la mantequilla pomada y la vainilla y lo mezclo unos segundos a 37º y velocidad 2. Le añado los huevos y el agua de azahar y vuelvo a mezclar unos segundos a velocidad 2. Por último añado la harina y la masa madre y programo 5 minutos a velocidad espiga.

Vuelco la masa sobre el mármol enharinado y amaso a mano, añadiendo harina si es necesario hasta obtener una masa elástica  y fácil de trabajar. La extiendo bien con el rodillo sobre papel vegetal, la traslado a la bandeja del horno y espero a que doble su volumen. Debe reposar en un lugar cálido, lo que facilitará el crecimiento de la masa.

Una vez reposada es el momento de decorar con la crema pastelera, los piñones ( humedecidos para que no se tuesten demasiado en el horno ) y las cerezas confitadas. La meto en el horno precalentado a 180º y la horneo durante 20 minutos.

Coca de Sant Joan

Se deja enfriar y se degusta con un cava bien fresquito.

Solomillo de cerdo con ciruelas pasas.

“Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.”

CICERÓN, Marco Tulio
Escritor, político y orador romano.

Hoy le he preguntado a mi hija qué quería que preparara para comer. Ella, incondicional declarada de este plato ha dicho: solomillo con ciruelas. No sé para qué pregunto.

Solomillo con ciruelas

Este plato lo he preparado muchas veces, la primera en una Nochebuena de hace muchos años y, como resultó un éxito, la he ido repitiendo de tanto en tanto para esta celebración, cosa rara, porque me gusta innovar cada año, pero es que este plato tiene ese qué que le gusta a todos y además no da mayor complicación para poder servir un segundo plato en una celebración en la que solemos ser veinte a cenar. No requiere que esté a última hora en la cocina acabando el plato, sino que me permite disfrutar de los entrantes con la familia mientras la cazuela se mantiene caliente esperando su turno.

Ingredientes para dos raciones:

  • Un solomillo de cerdo

  • 6 ciruelas pasas grandes, sin hueso.

  • 120 ml. de vino blanco.

  • 100 ml. de caldo de ave.

  • cucharada de mermelada de fruta roja.

  • 1 yogur

  • harina

  • sal, pimienta

  • Aceite de Oliva Virgen Extra.

Preparación:

 1.- Pongo las ciruelas en remojo con el vino durante unas horas.

 1.- Corto el solomillo en medallones de unos 3 cm. al sesgo y los aplano con el dorso de un cuchillo.

 3.- Pongo harina en un plato, la sazono con sal y pimienta y paso los filetes de solomillo por ella.

 4.- Caliento aceite en una sartén y voy friendo los filetes hasta que estén dorados.

Sofrío el solomillo

 5.- Cuando están todos dorados, los devuelvo a la sartén y añado el vino con las pasas y el caldo. Dejo cocer a fuego vivo durante un minuto  y luego, bajando el fuego y tapando la sartén, dejo cocer 20 minutos más.

Dejo cocer 20 minutos.

 6.- Una vez pasado este tiempo, pongo los filetes en el plato junto a dos de las ciruelas, añado un yogur y una cucharada de mermelada roja a la salsa y el resto de las ciruelas, le doy un par de vueltas para que se caliente, la paso por el minipímer ( ésto es opcional, a mí me gusta más así ) y finalmente lo vuelco en el plato sobre el solomillo.  Cuando lo preparo para una celebración, lo sirvo de manera diferente. Una vez triturada la salsa, la devuelvo a la cacerola o sartén junto con el solomillo para que se mantenga caliente mientras degustamos los entrantes.

Buen provecho.

 

Esta receta es una adaptación de una ficha de la colección “Comer bien”, pero sustituyendo la nata por yogur, aligerando así el plato de grasas y calorías. Además, al llevar mermelada y ciruelas, el ácido del yogur no se nota. Suelo utilizar muchas veces yogur en muchas preparaciones, ya que me gusta el toque que da.

Aceitunas aliñadas.

“La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar sino a pensar.”

Anónimo
Personaje desconocido

Tengo el privilegio de tener un pequeño patio trasero en mi casa. Podría haber diseñado un pequeño jardín contemplativo, pero decidí  diseñar un patio, de los de siempre, acogedor, fresco y, sobre todo, productivo. Tengo mi rinconcito para las aromáticas, un par de olivos, un par de frutales y….¡un huerto! No es gran cosa, pero para mis tomates, mis pimientos y lechugas, da. Es todo un lujazo, no da demasiado trabajo y toda el agua que se bebe, me la como después en forma de frutos y hortalizas.

Mis olivos son jóvenes, traídos de mi pueblo, tierra de aceite y olivos, uno de ellos de la variedad “lucentino” y otro de variedad “picudo” . Se plantaron hace séis años siendo dos simples tallos y están ahora que dan gozo, y olivas también. Como me gusta comerme todo lo que cultivo, pregunté cómo hacer para aliñarlas y conservarlas y éste es el resultado.

Es el tercer año que cosecho ( los dos primeros fueron más que una cosecha una cata ) y éste último ha sido ya,  como aquel que  dice, palabras mayores.

Recogimos las olivas allá por finales de octubre o primeros de noviembre y, tras lavarlas, separamos una parte para machacar y aliñar. El resto las guardamos enteras en una garrafa grande cubiertas de agua, para consumo posterior. Me han durado hasta hoy, que nos hemos comido las últimas, y en total hemos hecho tres machacadas y aliñadas.

Una vez machacadas las olivas, las tuve nueve días en un tarro cubiertas de agua y cambiando ésta día sí día no. Al cabo de estos nueve días, probé una puntita de oliva para comprobar que había perdido el amargor. Siendo así, procedí a preparar el aliño.

Aliño para un tarro de 4 litros prácticamente lleno de olivas machacadas:

  • Olivas machacadas una vez han perdido el amargor, hasta casi completar el tarro, no del todo porque tenemos que añadir el aliño y el agua. ( Lo siento, no las pesé, sólo fui machacando hasta llenar el nivel de tarro)

  • 300 ml de vinagre de vino

  • 10 ml de pimentón rojo dulce

  • 5 ajos picados

  • orégano abundante

  • 50 ml de sal

  • Agua para acabar de cubrir las olivas.

En cuestión de unos días pude degustar estas olivas de mi pueblo puestas en mi mesa, recolectadas y aliñadas. Riquísimas.

Hay muchas maneras de preparar y aliñar olivas. Se pueden dejar enteras, partirlas o machacarlas. La ventaja de machacarlas es que coge mejor el aliño, pero por contra, se tienen que consumir antes. Por esta razón yo las voy preparando a medida que voy consumiendo.

Cuando empecé a recoger las olivas no tenía ni idea de cómo prepararlas. Fui preguntando hasta obtener la información que necesitaba. La receta del aliño es una adaptación a ojo de la que usaba mi suegra cuando compraba olivas para aliñar en casa, y que me encantaban. La garrafa, el mazo de machacar  y los tarros también son aportación suya, ya que ella ya hace años que no aliña, con lo que nos gustaba que nos ofreciera un buen tarro por Navidad. Ahora somos nosotros, con gran orgullo y satisfacción ( ¿a qué me suena?), los que le ofrecemos el fruto de nuestra cosecha. C’est la vie!

Esqueixada.

“Eres libre de lo que has renunciado y esclavo de lo que deseas.”

Anónimo
Personaje desconocido

La esqueixada de bacalao es un plato muy típico en Cataluña y es un imprescindible cuando las temperaturas aumentan y nos apetece comer cosas fresquitas aunque nutritivas. Y no sólo por motivo de las temperaturas que se suele consumir por esta época. Es también porque la mayor parte de los ingredientes procede de la huerta. Hoy en día disponemos de hortalizas todo el año, aunque en verano es cuando mejor se saborean, pero antiguamente su consumo se limitaba a los meses de calor, el resto del año se echaba mano de las conservas.

Ingredientes para 4 personas. 

  • 2 lomos de bacalao desalado

  • 1 pimiento rojo

  • 2 tomates bien hermosos

  • 1 cebolla tierna

  • 1 bote de olivas negras sin hueso

  • 1 manzana

  • AOVE

  • vinagre de manzana

Preparación.

  1. Primero, desmigo el bacalao, cuidando bien de que no se cuele ninguna espina y lo pongo en una fuente honda.

  2. Troceo el pimiento rojo, los tomates, la cebolla,  las olivas negras y la manzana y lo incorporo al bacalao.

  3. Aliño con un poco de vinagre de manzana y un chorro bien generoso de AOVE. Sal no suele hacer falta, todo depende del punto de salazón del bacalao. Lo remuevo todo bien y lo dejo reposar en el frigorífico unas horas, para que los sabores estén bien integrados.

* Se puede añadir, si se quiere, pimiento verde troceado, le aporta otro tono de color y de sabor.

* La manzana es opcional. A mi me gusta el contraste que le da.

* La cebolla tierna se puede poner a macerar un poco antes en un poco de agua y vinagre para que esté más dulce. Si es cebolla seca es casi imprescindible este maceramiento para quitarle fuerza.

Buen provecho.

Tal vez de interese:

Lactonesa.

“Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando.”

FRANKLIN, Benjamin
Filósofo, político y científico estadounidense.

 

Cuando llega el verano, en lugar de mayonesa preparo lactonesa, es decir, mayonesa sin huevo, con leche. La prepara habitualmente cuando hago ensaladilla , pero también vale para otros muchos platos.

Ingredientes:

  • 1 taza de leche
  • 2 tazas de aceite de girasol
  • 1 ajo ( opcional )
  • 1 chorrito de zumo de limón, o vinagre
  • sal
  • Es opcional ponerle algo de colorante, (mejor natural, como la cúrcuma) ya que la leche no le da a la salsa el color que le da el huevo, aunque yo no le suelo dar mayor importancia.
 

Preparación:

 

  1. Pongo todos los ingredientes en el vaso del minipímer.
  2. Conecto el minipimer con las cuchillas tocando el fondo del vaso ( en la zona donde está la leche, que pesa más ). Sin despegarlo del fondo, espero que se vaya integrando el aceite poco a poco ( se ve perfectamente cómo la velocidad de las cuchillas produce una especie de remolino que hace bajar el aceite en forma de hilo ).
  3. Cuando veo que el aceite ya está prácticamente integrado, subo y bajo el brazo de la minipímer un par de veces y ya está listo.
 
Esta misma técnica es exactamente igual que la que adopto para hacer la mayonesa, que es exactamente igual, sólo cambiando la taza de leche por un huevo.

Buen provecho.

Ensaladilla rusa.

“No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.”

SÉNECA, Lucio Anneo
Filósofo latino.
    La ensaladilla rusa es un plato asociado en nuestro país al buen tiempo. En mi casa, como en casa de mi madre, el tiro de salida lo da la Semana Santa, concretamente el Viernes Santo, en el que es el plato estrella indiscutible e ineludible junto al típico bacalao frito. Es un recuerdo que conservo desde pequeña y una tradición que no he dejado de seguir.
    La ensaladilla rusa que comemos en casa, salvo contadas ocasiones en que me entretengo en pelar y cortar, la hago de la de bolsa, la que encontramos en la sección de congelados. Me resulta muy práctica y aceptable. En cuanto a los acompañamientos, siempre le he añadido (igual que he visto hacer siempre en casa) atún en conserva desmenuzado, pimiento morrón a tiras, olivas verdes sin hueso, huevo duro picado y recientemente he incorporado cebolla tierna muy muy menuda, que le da un toque muy especial. Mi madre le suele poner, además, corazones de alcachofa picados. Yo no,  porque en casa gustan menos, aunque alguna vez sí que se la he añadido.
    La mayonesa siempre he acostumbrado a hacerla yo, porque la cantidad que gasta la ensaladilla ya merece la pena echar mano de la minipímer. Últimamente, y como es comida veraniega, la acompaño de lactonesa en lugar de la mayonesa de huevo. Me gusta, el resultado es bueno y así no me la juego.

Ingredientes:

  • 1 paquete de Kg de ensaladilla congelada. ( Si se prefiere, se cortan a trocitos patatas y zanahorias y se añaden guisantes y judías verdes)
  • 2 latas de atún en aceite, escurrido.
  • 1 lata de pimiento morrón escurrido.
  • 2 huevos
  • 1 paquetito de aceitunas verdes deshuesadas.
  • 1 cebolleta tierna pequeña.
  • sal
  • lactonesa o mayonesa, al gusto.

Preparación:

  1. Cuezo el paquete de ensaladilla en el microondas, en dos tandas, a máxima potencia, dentro de una cazuela de pirex tapada, durante quince minutos por tanda. Lo pongo en una fuente ancha y honda a enfriar.
  2. Mientras, cuezo los huevos duros durante 12 minutos. Los dejo enfriar, los pelo y los parto en dados pequeños, reservando alguna rodaja para adornar.*
  3. Corto el pimiento morrón a dados pequeños, reservando alguna tira para el adorno.*
  4. En el momento de preparar el plato, añado el resto de los ingredientes a la ensaladilla, excepto los de adornar, le pongo sal y remuevo.
  5. Preparo la lactonesa y se la añado, reservando una poca para adornar.
  6. Finalmente, traspaso el conjunto a la bandeja de servir y adorno con los elementos reservados.*

* No siempre adorno la ensaladilla. A veces lo mezclo todo tal cual y a comer, pero otras veces apetece darle un poco de presentación. Mi madre lo ha hecho siempre, la pone en una bandeja de alargada y la adorna, mejor que yo, por cierto, que soy algo más perezosa, qué se le va a hacer. De pequeña, recuerdo que la bandeja en cuestión era de aquellas metálicas esmaltadas en blanco y con el ribete azul. ¿ Quién no se acuerda aún de ellas ? Todavía debe quedar alguna en la cocina de mi madre.

Esta receta la publico hoy, aunque las fotos las tenía de hace bastante tiempo, mucho antes de tener el blog, un día que me dio por echarle una foto ( con el móvil, ya se ve ) sin ninguna intención en particular, porque acabo de leer un artículo bastante interesante sobre los orígenes e historia de este plato tan típico en nuestra cocina en cuanto llega el buen tiempo. Si queréis echar un vistazo, aquí está.

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