Archivos Mensuales: mayo 2012

Aceitunas aliñadas.

“La educación consiste en enseñar a los hombres no lo que deben pensar sino a pensar.”

Anónimo
Personaje desconocido

Tengo el privilegio de tener un pequeño patio trasero en mi casa. Podría haber diseñado un pequeño jardín contemplativo, pero decidí  diseñar un patio, de los de siempre, acogedor, fresco y, sobre todo, productivo. Tengo mi rinconcito para las aromáticas, un par de olivos, un par de frutales y….¡un huerto! No es gran cosa, pero para mis tomates, mis pimientos y lechugas, da. Es todo un lujazo, no da demasiado trabajo y toda el agua que se bebe, me la como después en forma de frutos y hortalizas.

Mis olivos son jóvenes, traídos de mi pueblo, tierra de aceite y olivos, uno de ellos de la variedad “lucentino” y otro de variedad “picudo” . Se plantaron hace séis años siendo dos simples tallos y están ahora que dan gozo, y olivas también. Como me gusta comerme todo lo que cultivo, pregunté cómo hacer para aliñarlas y conservarlas y éste es el resultado.

Es el tercer año que cosecho ( los dos primeros fueron más que una cosecha una cata ) y éste último ha sido ya,  como aquel que  dice, palabras mayores.

Recogimos las olivas allá por finales de octubre o primeros de noviembre y, tras lavarlas, separamos una parte para machacar y aliñar. El resto las guardamos enteras en una garrafa grande cubiertas de agua, para consumo posterior. Me han durado hasta hoy, que nos hemos comido las últimas, y en total hemos hecho tres machacadas y aliñadas.

Una vez machacadas las olivas, las tuve nueve días en un tarro cubiertas de agua y cambiando ésta día sí día no. Al cabo de estos nueve días, probé una puntita de oliva para comprobar que había perdido el amargor. Siendo así, procedí a preparar el aliño.

Aliño para un tarro de 4 litros prácticamente lleno de olivas machacadas:

  • Olivas machacadas una vez han perdido el amargor, hasta casi completar el tarro, no del todo porque tenemos que añadir el aliño y el agua. ( Lo siento, no las pesé, sólo fui machacando hasta llenar el nivel de tarro)

  • 300 ml de vinagre de vino

  • 10 ml de pimentón rojo dulce

  • 5 ajos picados

  • orégano abundante

  • 50 ml de sal

  • Agua para acabar de cubrir las olivas.

En cuestión de unos días pude degustar estas olivas de mi pueblo puestas en mi mesa, recolectadas y aliñadas. Riquísimas.

Hay muchas maneras de preparar y aliñar olivas. Se pueden dejar enteras, partirlas o machacarlas. La ventaja de machacarlas es que coge mejor el aliño, pero por contra, se tienen que consumir antes. Por esta razón yo las voy preparando a medida que voy consumiendo.

Cuando empecé a recoger las olivas no tenía ni idea de cómo prepararlas. Fui preguntando hasta obtener la información que necesitaba. La receta del aliño es una adaptación a ojo de la que usaba mi suegra cuando compraba olivas para aliñar en casa, y que me encantaban. La garrafa, el mazo de machacar  y los tarros también son aportación suya, ya que ella ya hace años que no aliña, con lo que nos gustaba que nos ofreciera un buen tarro por Navidad. Ahora somos nosotros, con gran orgullo y satisfacción ( ¿a qué me suena?), los que le ofrecemos el fruto de nuestra cosecha. C’est la vie!

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Esqueixada.

“Eres libre de lo que has renunciado y esclavo de lo que deseas.”

Anónimo
Personaje desconocido

La esqueixada de bacalao es un plato muy típico en Cataluña y es un imprescindible cuando las temperaturas aumentan y nos apetece comer cosas fresquitas aunque nutritivas. Y no sólo por motivo de las temperaturas que se suele consumir por esta época. Es también porque la mayor parte de los ingredientes procede de la huerta. Hoy en día disponemos de hortalizas todo el año, aunque en verano es cuando mejor se saborean, pero antiguamente su consumo se limitaba a los meses de calor, el resto del año se echaba mano de las conservas.

Ingredientes para 4 personas. 

  • 2 lomos de bacalao desalado

  • 1 pimiento rojo

  • 2 tomates bien hermosos

  • 1 cebolla tierna

  • 1 bote de olivas negras sin hueso

  • 1 manzana

  • AOVE

  • vinagre de manzana

Preparación.

  1. Primero, desmigo el bacalao, cuidando bien de que no se cuele ninguna espina y lo pongo en una fuente honda.

  2. Troceo el pimiento rojo, los tomates, la cebolla,  las olivas negras y la manzana y lo incorporo al bacalao.

  3. Aliño con un poco de vinagre de manzana y un chorro bien generoso de AOVE. Sal no suele hacer falta, todo depende del punto de salazón del bacalao. Lo remuevo todo bien y lo dejo reposar en el frigorífico unas horas, para que los sabores estén bien integrados.

* Se puede añadir, si se quiere, pimiento verde troceado, le aporta otro tono de color y de sabor.

* La manzana es opcional. A mi me gusta el contraste que le da.

* La cebolla tierna se puede poner a macerar un poco antes en un poco de agua y vinagre para que esté más dulce. Si es cebolla seca es casi imprescindible este maceramiento para quitarle fuerza.

Buen provecho.

Tal vez de interese:

Lactonesa.

“Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando.”

FRANKLIN, Benjamin
Filósofo, político y científico estadounidense.

 

Cuando llega el verano, en lugar de mayonesa preparo lactonesa, es decir, mayonesa sin huevo, con leche. La prepara habitualmente cuando hago ensaladilla , pero también vale para otros muchos platos.

Ingredientes:

  • 1 taza de leche
  • 2 tazas de aceite de girasol
  • 1 ajo ( opcional )
  • 1 chorrito de zumo de limón, o vinagre
  • sal
  • Es opcional ponerle algo de colorante, (mejor natural, como la cúrcuma) ya que la leche no le da a la salsa el color que le da el huevo, aunque yo no le suelo dar mayor importancia.
 

Preparación:

 

  1. Pongo todos los ingredientes en el vaso del minipímer.
  2. Conecto el minipimer con las cuchillas tocando el fondo del vaso ( en la zona donde está la leche, que pesa más ). Sin despegarlo del fondo, espero que se vaya integrando el aceite poco a poco ( se ve perfectamente cómo la velocidad de las cuchillas produce una especie de remolino que hace bajar el aceite en forma de hilo ).
  3. Cuando veo que el aceite ya está prácticamente integrado, subo y bajo el brazo de la minipímer un par de veces y ya está listo.
 
Esta misma técnica es exactamente igual que la que adopto para hacer la mayonesa, que es exactamente igual, sólo cambiando la taza de leche por un huevo.

Buen provecho.

Ensaladilla rusa.

“No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.”

SÉNECA, Lucio Anneo
Filósofo latino.
    La ensaladilla rusa es un plato asociado en nuestro país al buen tiempo. En mi casa, como en casa de mi madre, el tiro de salida lo da la Semana Santa, concretamente el Viernes Santo, en el que es el plato estrella indiscutible e ineludible junto al típico bacalao frito. Es un recuerdo que conservo desde pequeña y una tradición que no he dejado de seguir.
    La ensaladilla rusa que comemos en casa, salvo contadas ocasiones en que me entretengo en pelar y cortar, la hago de la de bolsa, la que encontramos en la sección de congelados. Me resulta muy práctica y aceptable. En cuanto a los acompañamientos, siempre le he añadido (igual que he visto hacer siempre en casa) atún en conserva desmenuzado, pimiento morrón a tiras, olivas verdes sin hueso, huevo duro picado y recientemente he incorporado cebolla tierna muy muy menuda, que le da un toque muy especial. Mi madre le suele poner, además, corazones de alcachofa picados. Yo no,  porque en casa gustan menos, aunque alguna vez sí que se la he añadido.
    La mayonesa siempre he acostumbrado a hacerla yo, porque la cantidad que gasta la ensaladilla ya merece la pena echar mano de la minipímer. Últimamente, y como es comida veraniega, la acompaño de lactonesa en lugar de la mayonesa de huevo. Me gusta, el resultado es bueno y así no me la juego.

Ingredientes:

  • 1 paquete de Kg de ensaladilla congelada. ( Si se prefiere, se cortan a trocitos patatas y zanahorias y se añaden guisantes y judías verdes)
  • 2 latas de atún en aceite, escurrido.
  • 1 lata de pimiento morrón escurrido.
  • 2 huevos
  • 1 paquetito de aceitunas verdes deshuesadas.
  • 1 cebolleta tierna pequeña.
  • sal
  • lactonesa o mayonesa, al gusto.

Preparación:

  1. Cuezo el paquete de ensaladilla en el microondas, en dos tandas, a máxima potencia, dentro de una cazuela de pirex tapada, durante quince minutos por tanda. Lo pongo en una fuente ancha y honda a enfriar.
  2. Mientras, cuezo los huevos duros durante 12 minutos. Los dejo enfriar, los pelo y los parto en dados pequeños, reservando alguna rodaja para adornar.*
  3. Corto el pimiento morrón a dados pequeños, reservando alguna tira para el adorno.*
  4. En el momento de preparar el plato, añado el resto de los ingredientes a la ensaladilla, excepto los de adornar, le pongo sal y remuevo.
  5. Preparo la lactonesa y se la añado, reservando una poca para adornar.
  6. Finalmente, traspaso el conjunto a la bandeja de servir y adorno con los elementos reservados.*

* No siempre adorno la ensaladilla. A veces lo mezclo todo tal cual y a comer, pero otras veces apetece darle un poco de presentación. Mi madre lo ha hecho siempre, la pone en una bandeja de alargada y la adorna, mejor que yo, por cierto, que soy algo más perezosa, qué se le va a hacer. De pequeña, recuerdo que la bandeja en cuestión era de aquellas metálicas esmaltadas en blanco y con el ribete azul. ¿ Quién no se acuerda aún de ellas ? Todavía debe quedar alguna en la cocina de mi madre.

Esta receta la publico hoy, aunque las fotos las tenía de hace bastante tiempo, mucho antes de tener el blog, un día que me dio por echarle una foto ( con el móvil, ya se ve ) sin ninguna intención en particular, porque acabo de leer un artículo bastante interesante sobre los orígenes e historia de este plato tan típico en nuestra cocina en cuanto llega el buen tiempo. Si queréis echar un vistazo, aquí está.

Fideuà.

“Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.”

FRANKLIN, Benjamin
Filósofo, político y científico estadounidense.
Cuando nos reunimos la familia para alguna ocasión no formal, un recurso que siempre me viene de perlas es hacer una fideuà. Los motivos son varios, a saber: somos muchos ( unos veinte ) y no quiero estar a última hora en la cocina pendiente de cacerolas, sartenes y demás. La fideuà, si tengo la precaución de tener preparadas algunas cosas con antelación, como abrir los mejillones, rehogar la sepia, sofreír el tomate…, el resto se hace prácticamente solo, mientras nos echamos unas cervecitas alrededor de la paella, en plan relajado y sin agobios.
La receta que pongo aquí será para seis raciones, aunque la de la foto sea para veinticuatro, porque no siempre la hago tan a lo grande, la mayoría de las veces es para los de casa y para guardar alguna racioncilla doble para otro día  ( congela y descongela estupendamente ).

Ingredientes para 6 raciones:

  • 1/2 Kg de sepia.
  • 18 langostinos
  • 1/2 Kg de mejillones
  • 1/2 Kg de fideo grueso de fideuà
  • 200 ml de sofrito de tomate
  • 12oo ml de caldo
  • 1 cebolla
  • AOVE
  • Sal
  • Coñac
  • 1 diente de ajo y una rama de perejil para la picada
  • azafrán
  • cúrcuma
  • 1/2 vaso de vino blanco (opcional)

Elaboración

  1. Abro los mejillones al vapor con antelación ( yo siempre lo hago nada más llegar del mercado, aunque sea dos días antes de hacer la fideuà, guardándolos en un recipiente bien hermético, con sus jugos, en el frigorífico )
  2. Rehogo la sepia en una cazuela, con un diente de ajo y un par de ramitas de laurel, también con antelacion al igual que los mejillones, guardándola también en un recipiente bien hermético, con sus jugos y en el frigo )
  3. Tengo la costumbre, además, de cortar parte de la cabeza y las patas  de los langostinos, para que no se vean tan feos en el plato ni me lo ensucien con antenas y patas. Estas cáscaras las sofrío en una cazuela, con un chorrito de aceite, uno de coñac y un poco de sal. Le añado un vaso de agua y lo dejo cocer unos 4-5 minutos. Cuelo el líquido, machacando bien las cabezas con la mano del mortero sobre el colador, y lo reservo.
  4. Para hacer, ahora si, la fideuà, doro en un poco de aceite y un chorrito de coñac y un poco de sal las colas de los langostinos, solo un poco y reservo. En este mismo aceite sofrío la cebolla picada muy muy finita con un pellizco de sal para que sude. Una vez eliminado el jugo de la cebolla, y viéndola bien doradita, le añado el sofrito de tomate, le doy unas vueltas, y agrego la sepia escurrida.
  5. Una vez sofritos e integrados estos ingredientes es el momento de añadir los fideos y darles unas vueltas para que se impregnen bien con el sofrito. Mientras, he puesto a calentar al fuego los jugos reservados ( de los mejillones, de la sepia y de las cabezas de las gambas ), añadiendo agua hasta completar los 1200 ml. Cuando veo que los fideos están bien impregnados, echo el caldo caliente y lo reparto por toda la paella.
  6. Ahora ya todo se hace solo, dándome tiempo de hacer una cervecita y compartir la hora del aperitivo con los invitados. Cuando los fideos ya se han bebido casi todo el líquido, señal que le quedan pocos minutitos de cocción, añado los langostinos, los mejillones, y una picada con ajo, perejil, azafrán y cúrcuma, todo esto diluido en un poco de líquido de la cocción, o mejor aún, en un poco de vino blanco y lo añado a la paella. Pruebo el punto de sal ( a menudo no hace falta añadir nada o casi nada, porque he estado echando en varios puntos del proceso y además los jugos de los mejillones son ya de por sí salados). Apago el fuego y tapo unos minutos para que repose.

Parece laborioso, pero no lo es, la verdad.

Buen provecho.

Mermelada de pimiento rojo. (Thermomix)

“El cuerpo humano no es mas que apariencia, y esconde nuestra realidad.”

HUGO, Victor
Escritor francés.
Buenísima acompañada de una tostadita con queso, o con lo que se nos ocurra.

Ingredientes:

  • 450 gramos de pimiento rojo.
  • 200 gramos de azúcar moreno integral de caña.
  • 100 gramos de vinagre de manzana.
  • 50 gramos de agua.

Preparación:

  1. Corto el pimiento en 6-8 trozos y lo pongo en el vaso. Troceo durante 5-6 segundos a velocidad 5. Con la espátula bajo los restos de las paredes del vaso.
  2. Coloco el resto de ingredientes y programo 30 minutos, temperatura varoma, velocidad 1. Quito el cubilete para que evapore bien el líquido y le pongo el cestillo para que no salpique.
  3. Relleno unos botecitos esterilizados hasta arriba del todo cuando la mermelada está caliente. Cierro en caliente y vuelco los botes durante unas horas para que hagan bien el vacío. Etiqueto y guardo en la nevera.

 

Se puede preparar perfectamente sin la thermomix, en una olla, habiendo cortado previamente los pimientos a la medida deseada, vigilando que no se pegue ni se queme y removiendo de vez en cuando.

 

Que aproveche.

Salsa de tomate (Thermomix)

“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.”

GANDHI, Mohandas
Líder Espiritual y Político Hindú
Desde que tengo la Thermomix ya no me da pereza hacer salsas y otros preparados que antes sólo se me ocurría comprarlos ya elaborados. Es el caso de esta salsa de tomate. Se acabó ir tirando de tarros y briks. La única pega es que desaparece de la nevera con demasiada rapidez, no sé si qué debe haber ahí dentro que se lo come todo a la que se cierra la puerta, pero con lo poco que cuesta volver a cocinarlos no me preocupa demasiado.

Ingredientes:

  • 800 gramos de tomate natural triturado.
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 30 gramos de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharadita de azúcar de caña integral.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de orégano.

Preparación:

  1. Pongo la cebolla en trozos y el ajo en el vaso. Programo 6 segundos a velocidad 5. Saco del vaso y reservo. Enjuago y seco ligeramente el vaso.
  2. Pongo el aceite y programo 3 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.
  3. Le añado la cebolla y el ajo y sofrío 7 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.
  4. Le añado el resto de los ingredientes y programo 30 minutos, temperatura 100 y velocidad 2. En lugar del cubilete le pongo el cestillo para que evapore mejor.

Fácil y limpio.

Esta receta es una adaptación de la que publica el libro Imprescindible de la  Thermomix 31.

Si no se tiene la Thermomix, los ingredientes son los mismos, sólo que la cebolla y el ajo se cortarán a mano, se sofríe todo en una sartén o cazuela, removiendo de vez en cuando y cuidando que no se pegue.

Buen provecho.

Bebida de arroz ( leche de arroz )

“Las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad.”

ROWLAND, Helen
 
Hoy publico el segundo capítulo de la saga dedicada a las “leches vegetales”. Es bien sabido que la leche animal es uno de los alimentos básicos en la mayoría de las dietas, pero también se empieza a saber que este consumo tiene más inconvenientes que ventajas, ya que la persona adulta no puede procesar la mayoría del calcio proveniente de la leche animal y hay numerosos vegetales que pueden aportarnos el que necesitamos.
 
 
 
 
Hoy he preparado una “leche de arroz”. Esta leche es muy agradable de tomar gracias a su sabor suave. Además es muy digestible, ligera ya que, aunque rica en hidratos de carbono, éstos son de digestión lenta ( hemos de tener cuidado, eso si, de no endulzarla con azúcares refinados), es rica en minerales…. Bueno, todo son ventajas. Habrá que probarla.
 

Ingredientes para 1 litro de leche:

  • 1 litro de agua.
  • 30 gramos de arroz de grano grueso.
  • Una cucharadita de aceite de girasol virgen
  • 30 gramos de azúcar moreno integral
  • Una pizca de sal marina

Preparación Thermomix:

  1. Pongo todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix y programo 10 minutos a 90º y velocidad 6.
  2. Al final de la cocción, le programo 1 minuto a velocidad 9 para licuar el arroz al máximo.
  3. Cuelo la bebida con ayuda de un colador y una gasa para evitar residuos sólidos y lista para tomar.

Preparación tradicional:

  1. Se cuecen todos los ingredientes durante 10 minutos y se pasa por la batidora u otro robot, se cuela y listo.

Esta leche, como todas las preparaciones vegetales, admite la adición de sabores al gusto de cada uno, como vainilla, canela, limón, frutos del bosque, frutos secos… Se puede también enriquecer con el calcio de las semillas de sésamo, se puede realizar con otras variantes de arroz, como el Thai o Basmati…

Esta receta es una adaptación a una publicada en el libro “Todas las leches vegetales”

Más sobre la leche de arroz aquí.

 

Rape al horno con patatas, a la donostiarra.

“La ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe.”

BENAVENTE, Jacinto
Dramaturgo y crítico español.
Hoy vengo con un plato rápido de preparar y facilísimo de hacer porque se cuece en el horno.

Ingredientes para tres personas:

  • Tres colitas de rape de ración, o tres lomos de ración.
  • 2 patatas medianas o una grande.
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 trozo de guindilla
  • 1 manojo de perejil
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal.

Preparación:

  1. Mientras caliento el horno a 180º, corto las patatas en rodajas más bien finitas, corto la cebolla en aros finos, lo pongo en un plato, lo tapo y lo pongo al microondas durante unos 5 minutos con la finalidad de ablandarlos un poco antes de incorporarle el rape y hornear el conjunto. Por supuesto, este paso se puede hacer en la sartén con un poco de aceite, pero opino que de este modo es más limpio, más práctico y más ligero porque no cargamos inutilmente de grasas la preparación. El aceite ya se lo pondremos al final.
  2. En la bandeja del horno pongo una cama de patatas y cebolla,  y sobre ésta el rape. Salo el conjunto.  Meto y horneo durante unos 20′ o hasta que veo que la carne empieza a despegarse del hueso, no más.
  3. Cinco minutos antes de sacar el pescado del horno, lamino los ajos y los pongo en un cazo. Le añado un trozo de guindilla, o una entera si es pequeña, y la ramita de perejil picada. Le añado un chorro de aceite y lo pongo al fuego. No echo los ingredientes con el aceite caliente porque rápidamente se dorarían sin que impregnaran todo su sabor. Cuando veo que el ajo está en su punto, retiro del fuego.
  4. Sólo queda montar el plato, situando en un lado las patatas, junto a éstas el rape, y baño con una buena cucharada del aceite a la donostiarra.
Esta preparación se puede adaptar a cualquier otro pescado, merluza, bacalao…, tanto al horno como a la plancha. La salsa donostiarra le da un toque espectacular con muy pocos ingredientes y sin nada de esfuerzo. A esta salsa también se le suele añadir pimentón y/o vinagre. De todos modos está riquísima. Yo no se los he echado, he considerado que el toque de guindilla ya era suficiente, pero se puede adaptar al gusto de cada uno.

Buen provecho!  On egin!

Arroz con alcachofas

“Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.”

PASCAL, Blaise
Filósofo, matemático y físico francés.
Esta receta está inspirada en una similar que encontré en gastronomía & cia, con alguna modificación.

Ingredientes para 4 raciones:

  • 400 gramos de arroz
  • 6 alcachofas
  • una punta de jamón
  • 1 litro de caldo de ave (o de verdura)
  • 150 ml de vino blanco
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo.
  • AOVE
  • 1/2 cucharadita de pimentón.
  • 1/4 cucharadita de cúrcuma.
  • sal, pimienta

Elaboración:

  1. Limpio las alcachofas, eliminando las hojas de la parte externa y recortando las partes duras, pero conservando los rabos, las parto en cuartos, elimino la pelusilla interior  y las coloco en un bol de agua con un chorro de limón.
  2. Unto una sartén con ajo, le añado tres cucharadas de AOVE y las alcachofas. Las salo y las dejo rehogar con la sartén tapada durante unos 15′, removiendo de vez en cuando.
  3. Mientras, corto la cebolla bien pequeña y empiezo a calentar el caldo.
  4. Al cabo de los 15′, añado la cebolla picada a la sartén. La dejo sofreír mientras corto los ajos en láminas finas y el jamón a trocitos. Cuando la cebolla empiece a transparentar, añado los ajos y el jamón. Le doy unas vueltas hasta que se empiecen a dorar. Le añado el vino y dejo evaporar con la sartén destapada.
  5. Una vez evaporado el vino, es el momento de añadir el pimentón, la pimienta y la cúrcuma. Seguidamente se añade el caldo caliente y se deja cocer unos 10-12′ a fuego medio-bajo.

* En el paso 5, antes de añadir el caldo, se pueden separar raciones para guardar en el congelador para futuras ocasiones ( éste es mi caso, que en casa comemos 2 y a mi hija cuando llega del cole le viene bien tener algo previamente preparado para acabar de cocinar) En este caso, se añadirá sólo la parte proporcional del caldo y el resto se deja para cuando convenga consumir la ración guardada. Estas raciones se sacarán la víspera del congelador y se guardarán en la nevera. Cuando se quiera consumir, mientras se calienta en la sartén el arroz preparado, se puede calentar el el microondas el caldo. Una vez ambos calientes, se añade el caldo a la sartén y se deja cocer los 10-12′ requeridos como si nada. En un momento, casi en lo que se tarda en quitarse los zapatos y poner la mesa, tenemos el arroz en su punto.

Buen provecho.

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