Archivos Mensuales: marzo 2012

Espirales de colores con calabacín y queso.

“Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.”

PICASSO, Pablo
Pintor y escultor español.
Hoy toca receta de aprovechamiento. Tenía en la nevera un tupper de calabacín rehogado sin gastar y ha ido a parar a este plato de
 

Espirales de colores con calabacín y queso.

Ingredientes para dos personas:

Elaboración.

  1. En una cazuela con agua y una cucharada de concentrado de verduras casero, pongo a hervir la pasta siguiendo las indicaciones del paquete, dejándola más bien al dente, ya que la pasta, como los arroces y las legumbres, si se pasan de cocción, actúan más como carbohidratos de absorción rápida que de absorción lenta, por lo que engordarán más.
  2. En una sartén, caliento un poco el calabacín que ya tenía rehogado ( si no se tiene ya hecho, se rehoga unos minutos en la sartén mientras se cuece la pasta), le añado la pasta escurrida, le doy unas vueltas y le incorporo el queso troceado. Una vueltecita más y a servir.

*Está claro que si nos acostumbramos a tener preparaciones hechas en casa, ya sea como fondo de nevera o en el congelador, porque cuesta prácticamente lo mismo cocinar para una vez que para varias, la elaboración de un plato es un momento nada más, no hay excusa para no comer bien, sano y rico en casa.

*Estas preparaciones cocinadas suelen durar varios días en la nevera habiéndolas envasado correctamente en un tupper bien lleno y herméticamente cerrado y llevado al frío justo al alcanzar la temperatura ambiente. En el congelador, lógicamente, nos durará más.

La pasta también se puede tener preparada en la nevera, bien refrescada y untada en aceite para que no se apelmace, o incluso este plato totalmente elaborado listo para calentar en el microondas, pero como no cuesta demasiado tiempo cocerla, no suelo hacerlo.

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Pastel de carne.

“Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.”

LA ROCHEFOUCAULD, François de
Escritor francés.

Ha llegado la primavera, y con ella el placer de degustar platos templados o fríos. Aprovechamos para sustituir los potajes del invierno por preparaciones más livianas.

En esta ocasión he optado por el pastel de carne. Ayer hice hornada de magdalenas y panecillos y para aprovechar el calentamiento del horno, pues a hornear todo lo que pueda, que hasta dentro de una semana seguramente que no lo vuelvo a encender.

Ingredientes:

  • 900 gramos de carne de cerdo.
  • 1 pechuga de pollo.
  • 100 gramos de jamón serrano.
  • 3 huevos.
  • 1 cucharada de mostaza.
  • sal, pimienta, nuez moscada.

Elaboración:

  1. Pico todas las carnes. Si se compran estas carnes ya picadas, nos ahorraremos el trabajo, pero prefiero hacerlo en casa porque de esta manera controlo que no se cuelen grasas innecesarias y además el pollo y el jamón no lo suelen picar en todas partes.
  2. Bato los huevos con las especias,  los añado al picado de carnes y remuevo todo muy bien.
  3. Forro dos moldes medianos de plum cake con papel vegetal y vierto la masa en ellos.
  4. Los introduzco en el horno y los cuezo a 220º ( he aprovechado para hornearlos junto a los panecillos ) durante 20-25 minutos.
  5. Los he dejado templar y los he desmoldado.
  6. He reservado una parte para consumir hoy y el resto lo he congelado en porciones. De esta manera he rentabilizado el trabajo, cocinando una vez para varias.

Este pastel se puede servir como entrante, como aperitivo, en plan picoteo, se puede llevar a un picnic, en el tupper al trabajo….En esta ocasión lo he servido loncheado sobre craquers, untado con un poco de cebolla caramelizada y templado ligeramente en el microondas para quitar el frío de la nevera. Lo he  acompañado  de una ensalada de frutas, con fresas y piña que tenía en el frigo y aderezada con una salsa de yogurt, pero vamos que se puede servir de muchas maneras, lo que nuestra imaginación y despensa nos sugiera.

Buen provecho.

Salsa de yogurt para ensaladas.

“La enseñanza es el pasaporte para el futuro; El mañana pertenece a las personas que se preparan en el presente.”

Malcolm X
Político estadounidense.

Hace tiempo que utilizo esta salsa para aderezar ensaladas de pasta, arroz, de frutas… Buscando ideas con las que aligerar las salsas tradicionales a base de mayonesas llegué a esta fórmula y nos gustó tanto que la hemos adoptado adaptándola a la mayoría de ensaladas de este tipo en que no utilizamos la típica vinagreta.

Ingredientes:

  • Medio yogurt
  • 1 cucharada sopera de mayonesa ( si es casera, mejor que mejor, pero si no de bote), que le aporta la grasa suficiente a la salsa.
  • 1 cucharadita de mostaza ( yo uso la antigua, la de los granitos) que le aporta el toque ácido.
  • 1 chorrito de salsa de soja que le aporta el toque de sal.

Elaboración:

Tan fácil como mezclar todos los ingredientes y agregar a la ensalada. Se pueden ajustar las proporciones a la cantidad de ensalada a aliñar, yo he puesto la que solemos utilizar en casa, para 2 o 3 raciones.

También se le puede añadir el jugo de la piña ( si es que la ensalada contiene piña en su jugo ) y reducir algo de yogurt para que no quede tan líquida.

Mini Napolitanas de chocolate

“Hay personas que por mucho que envejezcan, jamás pierden su belleza; solo se les pasa de la cara al corazón.”

BUXBAUM, Martín 
Hoy me permito apropiarme en la entrada de la receta que nos ha preparado mi hija para merendar. ¿A que están diciéndome cómeme? Estoy esperando que sea la hora de que llegue mi marido a casa y nos sentemos todos a zamparnos esta merienda.

Ingredientes para esta bandeja de napolitanas

  • 1 plancha de hojaldre ( la mía, del Lidl)
  • 1 tableta de chocolate ( el mío, de Mercadona, 55% de cacao)
  • 1 huevo para pintar
  • azúcar glas

Elaboración:

  1. Se ha abierto la plancha de hojaldre sobre la mesa ( ésta no necesita estirado )
  2. Se han cortado trozos de hojaldre algo mayores que la medida de chocolate.
  3. Se ha enrollado cada pieza de chocolate con la masa de hohaldre.
  4. Se han colocado los paquetitos sobre papel vegetal en una bandeja de horno.
  5. Se han pintado con un huevo batido y azucarado
  6. Se han horneado a 200º, calor arriba y abajo hasta que se han dorado por los dos lados.
  7. Se han espolvoreado con azúcar glas para acabar.

Ya deben estar frías. Repito, estoy esperando con ansia la hora de hincarles el diente

Tostas de champiñones

“Las mentes brillantes manejan ideas; las mentes corrientes hablan de actualidades; las mentes mediocres hablan de los demás.”

Anónimo 
Personaje desconocido
Hoy vengo con una receta que puede servir como aperitivo o como entrante rápido y fácil. Se trata de una tosta de champiñones. Esta receta la tengo desde hace más de veinte años y pertenece al fichero “Comer bien”, de Sarpe, de fichas coleccionables que salían de seis  en seis en entregas semanales que completé poco antes de casarme.

Para tres tostas he necesitado:

  • Tres rebanadas de pan de molde.
  • Media taza de bechamel de consistencia media.
  • Unos 200 gramos de champiñones rehogados ( los tenía de fondo de nevera. Si no se tienen, se deberán rehogar previamente en un poco de aceite)
  • Un poco de queso rallado para espolvorear.
  • Sal, pimienta, nuez moscada.

Elaboración:

    1. He puesto a tostar las rebanadas de pan en la tostadora
    2. Mientras, he preparado la bechamel, calentando en una sartén medio vaso de leche, añadiendo una cucharada de roux, un poco de sal, una pizca de pimienta y la nuez moscada rallada, y dándole un par de vueltas. Si no se tiene roux preparado en la nevera, la bechamel se hace calentando en una cucharada de aceite una cucharada de harina, dándole unas  vueltas e incorporándole la leche caliente al tiempo que se remueve. Antes la hacía así, pero desde que tengo roux en la nevera lo tengo mucho más fácil y además sale sin grumos, garantizado.
    3. Añado los champiñones a la sartén donde he hecho la bechamel y remuevo.
    4. Coloco la bechamel con los champiñones sobre las tostadas de pan de molde, le echo el queso rallado por encima y gratino unos minutos hasta que éste se funda.
    5. Justo antes de servir, le echo un poco de perejil picado.

Champiñón

El champiñón es un hongo que podemos encontrar tanto silvestre como cultivado, aunque éste último es el más fácil de encontrar en el mercado y, por lo tanto es el más consumido. Podemos comprar el champiñón cultivado a granel o en bandejas envasadas, ya sea entero con su pie, o ya cortado laminado. El laminado es más fácil de utilizar porque ya está listo para cocinar, sin embargo yo prefiero comprarlo entero, no me molesta para nada laminarlo en casa, incluso me gusta porque me impregno de aroma mientras los voy cortando.

En cuanto a comprarlos a granel o envasados, como no siempre voy al mercado donde los suelo encontrar bien frescos y convenientemente preservados tapados y en frío, suelo comprarlos envasados en bandeja de porespan, así me aseguro que se han preservado del aire casi desde su recolección y además la fecha caducidad que suele llevar me indica su frescura.

Es importante lavarlos bajo el grifo ( no sumergidos ) y secarlos bien antes de cocinarlos, y nunca pasarnos de cocción, pues se ennegrecerán tontamente y perderían textura. Si los queremos guardar precocinados como base para otras preparaciones, los envasaremos muy poco rehogados. Ya se acabarán de hacer en el momento que los vayamos a consumir.

Se adaptan perfectamente al fondo de nevera o congelador, ya que es un ingrediente ideal para añadir a arroces, guisos, revueltos, tortillas. En tal caso se rehogarán brevemente en un poco de aceite y, si se desea,  con ajo y  se tienen que envasar en un tupper bien hermético con el mínimo de aire posible en el momento de retirar del fuego, cerrando bien la tapa para que haga bien el vacío y en cuanto esté a temperatura ambiente, guardar en nevera si se quiere consumir en pocos días o en el congelador si no sabemos cuándo lo consumiremos. La descongelación se hará preferentemente en la nevera, o en caso de necesidad en el microondas, sin pasarnos de tiempo ya que una vez descongelados empezarán a cocerse. Si se van a consumir en revuelto, guarnición o tortilla, se puede desechar el jugo que suelta una vez descongelado, pero si lo queremos añadir a algún guiso, se hará con todo su jugo, ya que le aportará un sabor delicioso.

Fuente  sobre  conservación : “Bajo cero” de Cristina Galiano

Plaza Janés ISBN 84-01-37762-5

 

El valor nutricional del champiñón puede variar según se trate de un hongo silvestre o de cultivo, pero por lo general es un alimento altamente remineralizante, con un gran contenido en Fósforo, Magnesio y Potasio y con un  gran poder antioxidante gracias a su alto contenido en Selenio. Poseen también pequeñas cantidades de vitaminas A, C, B1 y D. El champiñón es un alimento con un contenido calórico muy bajo ( apto para dietas de adelgazamiento ) y una importante cantidad de fibra no soluble, que nos aporta sensación de saciedad. Su contenido en grasas es apenas apreciable y, la poca que contiene es saludable, libre de colesterol.

El champiñón es originario de Francia, cuyo cultivo se remonta al siglo XVIII. Hoy en día la facilidad de su cultivo y su valor en la cocina hace que sea una de las setas más cultivadas y consumidas.

Fuente: En buenas manos.

Hay una curiosidad que aún no he probado, pero que me llamó mucho la atención hace años.  Tengo un libro de naturaleza dirigido a los niños en el qui viene un artículo muy interesante sobre cómo cultivar champiñones en el sótano de casa. Para aquellos que dispongan de un sótano aunque sea pequeño, con un rinconcito libre, les trascribo un resumen del artículo:

Cultivar champiñones en el sótano.

Hay que tener un sótano bien oscuro a temperatura constante i, sobre todo, sin corrientes de aire.

Necesitamos el siguiente material:

  • Estiércol de caballo en descomposición ( fácil de encontrar en centros de jardinería, perfectamente envasados y sin olor desagradable)
  • Tierra vegetal para trasplantar ( también en centros de jardinería)
  • Una cubeta honda
  • Una botella grande de plástico ( las típicas del agua)
  • Un termómetro.
  • Dos o tres tiras de tela.
  • Esporas de champiñón de París ( si no se encuentran, se pueden utilizar las esporas recogidas de champiñones de París bien grandes y abiertos)
  • Guantes para manipular el estiércol ( también recomienda estar vacunado contra el tétano)

Preparación de la cubeta:

  • Coloca una capa de estiércol de al menos 30 cm en el fondo de la cubeta. Producirá de manera natural el calor necesario para que se desarrollen las esporas.
  • Mezcla las esporas con la tierra vegetal ( una capa de 5 a 10 cm) Después se estiende esta mezcla por encima del estiércol de la cubeta.
  • Colocar la cubeta en el rincón más oscuro del sótano.
  • Con cuidado se recorta el cuello de la botella de plástico y se llena de agua. Se mojan las tiras de tela, se mete un extremo dentro de la botella y el otro sobre la tierra vegetal para que esté húmeda. No se regará nunca.
  • Se coloca un termómetro en la tierra para verificar que se mantiene caliente.
  • Entre 4 semanas y dos meses después empezarán a salir unos puntitos blancos que se convertirán rápidamente en deliciosos champiñones.

Transcripción de “La gran enciclopèdia Fleurus Natura”

Panini España

ISBN 2-215-05216-3

Pollo con champiñones

Pollo con champiñones

“Estudia no para saber algo más sino para saber algo mejor.”

SÉNECA, Lucio Anneo
Filósofo latino.
Si hay algo que me ayude enormemente a la hora de comer bien, sano y equilibrado cada día y sin tiempo de cocinar por las mañanas porque salgo del trabajo a las dos, es tener platos medio o enteramente preparados, ya sea en el congelador o en la nevera, gracias al sistema cocinar una vez para varias. Es decir, cocino un plato entero o a medias y congelo o guardo en tuppers bien cerrados en el frigo las porciones que no me voy a comer en el acto y así tener platos preparados o listos para acabar a última hora cuando los vaya a menester.
El sistema que utilizo más es congelar los platos enteramente cocinados, rellenando tuppers justos acabados de hacer, enfriándolos lo más rápidamente posible y guardando en el congelador debidamente identificados para utilizar días, semanas o incluso meses más tarde.
También se pueden guardar en el congelador preparaciones básicas para combinar con otras ya guardadas, y obteniendo con ello platos distintos según la combinación que escojamos. Por ejemplo, he llegado del súper con una bandeja enorme de champiñones que no voy a utilizar de inmediato en su totalidad, pero que si la guardo en la nevera tal cual acabará por estropearse, y eso no interesa de ninguna manera. En este caso, aprovecho para saltear la bandeja entera de champiñones en una sartén o wok ( yo prefiero este último ) con un poquito de aceite y sal. Podemos sofreír del todo o separar unas cuantas raciones más al dente para guardar como fondo de nevera o congelador y así tenerlos a punto para acabar de cocinar cuando los añadamos a otros ingredientes o preparaciones básicas que teníamos ya guardadas, obteniendo así un risotto, una tortilla, un revuelto…. con la mitad del trabajo adelantado.
En esta ocasión, he aprovechado una porción de los champiñones y los he acabado de rehogar con una porción de pollo que guardé hace semanas en el congelador ( aproveché para cocer el doble del pollo que nos íbamos a comer ese día ) y que retiré una vez cocinado y antes de añadirle el último toque para comer al ajillo ( es decir, antes de añadirle el chorreón de vinagre que le da el toque final al plato ).
El resultado: Este riquísimo pollo con champiñones.
Pollo con champiñones

“Trinxat” de col, con butifarra “esparracada”

“No es sabio el que sabe muchas cosas, sino el que sabe cosas útiles.”

ESQUILO
Dramaturgo griego.

Trinxat

Antes de acabar el invierno tenía que publicar una de las recetas que me gusta preparar en esta época, la col trinchada,  “trinxat” acompañada de butifarra, que para la ocasión acostumbro a destripar y deshacer “esparracar”. Hecha la aclaración del título de la receta, procedo con la misma.

Ingredientes para 5/6 raciones:

  • 1 col
  • 2 o 3 patatas, según tamaño
  • 5 butifarras de ración ( yo utilizo unas que van rellenas de setas )
  • AOVE
  • Sal, pimienta
  • Reducción de vinagre de módena

Elaboración:

  1. Lo primero es cocer la col con las patatas. Yo he utilizado la olla rápida, que me ahorra tiempo y conserva mejor el valor nutritivo de la verdura. En cualquier caso, elijamos el método que elijamos, mejor cocer con muy poca agua.
  2. Se escurre bien la verdura, mientras que se sofríe bien la butifarra con un ajito picado en una sartén con un poco de aceite de oliva.
  3. Una vez bien sofrito, se añade la col, se le dan unas vueltas y a servir.
  4. Yo lo sirvo con un cordón de AOVE y otro de crema de vinagre de módena, que el toque agridulce le sienta la mar de bien.

Buen provecho.

Alcachofas gratinadas

“No hay un solo rey que no descienda de un esclavo, ni un esclavo que no haya tenido reyes en su familia.”

PLATÓN
Filósofo griego.

Alcachofas gratinadas

Hoy hemos tenido entrante rapidito, pero muy rico. Basándome en la receta que hace poco publicó canecositas, he preparado unas alcachofas riquísimas.

Ingredientes para dos raciones:

  • 1 lata de corazones de alcachofa, 240 gramos escurridos
  • 1 rodaja gruesa ( de unos dos dedos ), de longaniza de la buena, con poca grasa y mucha gracia.
  • queso Emmental rallado para gratinar.

Los ingredientes son los que tenía a mano, pero se pueden adaptar al gusto o a la despensa-frigo de cada uno o cada momento, por ejemplo poniendo puntas de jamón o queso en lonchas….

Elaboración:

  • Parto los corazones de alcachofa por la mitad, los escurro bien y los coloco en la cazuelita. Se pueden enjuagar primero ( me lo ha sugerido mi hija ), pero a mí me gusta el gustillo ácido que tienen tal cual.

Alcachofas con la longaniza

  • Corto la longaniza a trocitos y los añado a la cazuela.
  • Le pongo una capa de queso rallado y al horno a gratinar hasta que se vea dorado.

Alcachofas con el queso antes de gratinar

A lo tonto, me ha salido una receta al más puro estilo Falsarius, ¡Qué rico!

Buen provecho.

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